Tuesday, November 22, 2005

Fabrizio de André

Yesterday I was given as a gift a CD of an old Italian songwriter I used to love as a child. Here is a good translation of one of his songs in to Spanish which I found recently. He is definitely one of the greatest poets / singers of the last century.

La guerra de Piero

Duermes sepultado en un campo de trigo,
no es la rosa no es el tulipán
los que te velan en la sombra de las zanjas
solamente son mil amapolas rojas.

A lo largo de las riveras de mi torrente
quiero que desciendan los lucios plateados,
no más los cadáveres de soldados
llevados en brazos de la corriente.

Así decías y era invierno
y como los demás hacia el infierno
te vas triste como quien debe
el viento te escupa en la cara la nieve.

Párate Piero, párate ahora,
deja que el viento te pase un poco encima,
de los hombres muertos en batalla tu llevas la voz,
quién dio la vida recibió a cambio una cruz .

Pero tu no lo oíste y el tiempo pasaba,
con las estaciones al paso de giava
y llegaste a cruzar la frontera
un hermoso día de primavera.

Y mientras marchabas con el alma en los hombros
viste un hombre en el fondo del valle
que tenia tu mismo,idéntico,humor
solamente el uniforme de otro color.

Dispárale Piero, dispárale ahora,
y después de un golpe dispárale otra vez,
hasta que tu no lo veras exánime
caer en tierra a cubrir su sangre.

Y si disparo en la frente o en el corazón
solamente el tiempo tendrá para morir,
pero el tiempo a mi quedara para ver
ver los ojos de un hombre que muere.

Y mientras le prestas tu atención
él se da la vuelta, te ve y tiene miedo
y abrazada la artillería
no te devuelve la gentileza.

Caíste en tierra sin un lamento
y te diste la cuenta en un solo momento
que el tiempo no te habría bastado
para pedir perdón por cada pecado,
caíste al suelo sin un lamento
y te diste la cuenta en un solo momento
de que tu vida terminaba en ese día
y no habría sido retorno.

Ninetta mia, morir en mayo,
necesita mucho, demasiado coraje,
Ninetta bella, directo al Infierno
habría preferido irme in Invierno.

Y mientras el trigo te escuchaba
entre las manos apretabas el fusil,
entre la boca apretabas palabras
demasiado heladas para derretirse al sol.

Duermes sepultado en un campo de trigo,
no es la rosa no es el tulipán
los que te velan en la sombra de los hoyos
solamente son mil amapolas rojas.

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